Los bancos adeudan 330,8 millones de euros a las comunidades de vecinos

El nivel de morosidad de las entidades en los edificios, no obstante, se ha reducido un 12,2% ya que en 2015 ascendía a 376,8 millones

¿Puede una comunidad de vecinos entrar en bancarrota?

Durante la crisis las entidades financieras pasaron de prestar a deber dinero a las comunidades de propietarios. Una realidad alentada por el incremento de los procedimientos de embargo de viviendas que convirtió a los bancos en propietarios morosos. Sin embargo, los esfuerzos de las entidades por quitarse lastre inmobiliario y atender a sus obligaciones en el pago de las cuotas comunitarias, ha permitido que, por segundo año consecutivo, las comunidades de propietarios hayan conseguido reducir la morosidad de la banca.

En concreto, la deuda ha retrocedido en un 12,2%, pasando de 376,8 millones de euros en 2015 a 330,8 millones en 2016, según los datos del último informe elaborado por el Consejo General de Colegios de Administradores de Fincas de España (CGCAFE).

Pese a ello, los bancos siguen siendo responsables del 20% de la morosidad total(1.665,90 millones de euros en 2016) que soportan los edificios residenciales. Y es que, del casi millón y medio de comunidades existentes en España, estas entidades todavía tienen alguna propiedad en 250.000 comunidades aproximadamente, siendo propietarios morosos en el 7,3% (en torno a 18.141 edificios).

Mientras que esta morosidad total, que también ha descendido en un 8% con respecto a 2015, siga presente en el 40% de las comunidades, cifra el informe, la adopción de acuerdos para atender las obligaciones de conservación y mantenimiento del edificio y que supongan un desembolso adicional de los vecinos, será complicada, avisan los administradores de fincas. "En muchas ocasiones es difícil llegar a acuerdos en esta materia dado que el resto de los propietarios no quieren adelantar el dinero correspondiente a lo que dejan de pagar los morosos", mantienen. Y menos aún cuando el deudor es un banco.

1.100 euros, la deuda media

Así las cosas, el importe medio de morosidad en cada comunidad de propietarios superó los 1.100 euros en 2016. "Hay edificios cuyo gasto en seguro, luz o limpieza podría pagarse con esta cantidad", apunta Salvador Díez, presidente del CGCAFE. "Si hablamos del conjunto del país, el cobro de estas deudas tendría un efecto muy positivo en la economía dado que la actividad de las comunidades de propietarios es un sector de los que se pueden llamar "motor" de la economía", recuerda.

Precisamente, una comunidad de propietarios de la calle Toledo, en Madrid, está esperando a que una entidad bancaria, concretamente Bankia, salde la deuda del piso que se adjudicó por embargo en 2014, para poder iniciar unas obras en la finca. "Actualizado a julio de este año, Bankia adeuda 17.000 euros a la comunidad", corrobora su administradora Nerea García. Para un edificio de 28 viviendas, cuyos propietarios son en su mayoría gente mayor, es una cantidad nada desdeñable.

Procedimientos monitorios

Agotadas todas las vías, esta comunidad ha decidido iniciar el procedimiento monitorio de reclamación judicial de la deuda. "Algo inaudito", dice García, "porque normalmente cuando una entidad financiera recibe una demanda, no deja que prospere".

Para Manuela Julia Martínez, presidenta del Colegio Profesional de Administradores de Fincas de Madrid (CAFMadrid), "estos inmuebles siguen siendo un lastre para las entidades financieras y la demora en el cumplimiento de sus obligaciones genera un gran perjuicio en las comunidades de propietarios". En su opinión, la gestión de cobro y su burocrático sistema demora en meses la puesta al día de la deuda, y una reclamación judicial por parte de la comunidad no mejora los plazos (la liquidación de la deuda puede demorarse entre 12 y 18 meses) por lo que al final es mejor esperar a que un nuevo propietario adjudicatario de esta propiedad se haga cargo de la cantidad pendiente.

Díez también aporta que el retraso en el pago de las cuotas de comunidad (entre seis y ocho meses desde el auto de adjudicación de la vivienda o local) se debe a problemas derivados de una mala gestión del patrimonio inmobiliario adquirido por las entidades financieras.

Los fondos de inversión, más profesionale

En este sentido, una de las salidas que están encontrando es ceder parte de este patrimonio a fondos de inversión que, a diferencia de las entidades financieras, son profesionales de la gestión inmobiliaria, apunta. Tal es el caso de la reciente venta del 51% del negocio inmobiliario del Banco Popular a Blackstone por parte del Santander. "Y aunque todavía es pronto para dar una valoración, confiamos que esto contribuya a mejorar notablemente el problema de la morosidad de estas viviendas", espera el presidente del CGCAFE.

Las comunidades de propietarios sólo disponen de la vía judicial para reclamar la deuda puesto que no hay ningún mecanismo alternativo. De ahí que sea importante cumplir rigurosamente con las formalidades que marca la ley antes de iniciar cualquier reclamación.

"Para aquellas comunidades que no tienen un administrador de fincas colegiado conviene recordar que las cuotas que se van a reclamar deben estar bien detalladas en las actas de la comunidad, comprobar la titularidad de la propiedad, requerir el pago amistosamente al propietario, convocar una Junta General y acordar la reclamación judicial", enumera Díez.

Andalucía, la región más afectada

Por comunidades autónomas, Andalucía (320,4 millones), Cataluña (259,3) y Madrid (225,9 millones) son las más deudoras. En el otro extremo se encuentran La Rioja (11,2 millones), Navarra (18,7 millones) y las ciudades de Ceuta y Melilla (con 4 millones y 3,9 millones de deuda respectivamente).

01 de septiembre del 2017